ESPACIAR
Al igual que el universo, nuestras identidades están en un estado constante de cambio. A través de fenómenos cósmicos, en un flujo rítmico y poético, paisajes, objetos y palabras retratan la naturaleza fluida y cambiante de la existencia. Evocando una reflexión acerca de la distancia, la separación y cómo ocupamos y elegimos nuestro lugar en el mundo.
Cortometraje documental
Duración: 7:47
2024
producido por Camello Audiovisual, en asocio con Archivos Shub
Dirección, guion y montaje: Daniela Giraldo Suárez
Diseño sonoro: Daniel Giraldo Diosa
Música: Víctor Acevedo
Productores asociados: Daniel Cortés Ramírez y Tomás Campuzano Montoya.
En distribución







Nota de la directora:
Siento una curiosidad infinita respecto a cómo funciona el universo. Entiendo la existencia como la intersección entre el espacio y el tiempo. Me inquieta especialmente, el conjunto de decisiones y de azares que conforman a un ser humano y su vida –si es que una cosa se puede considerar independiente de la otra–.
De las clases de filosofía del colegio me hice la idea de que Heráclito formuló una hipótesis en las que proponía “que la vida es como un río; un devenir que fluye constante” en el que tal vez no hay que hacer esfuerzos para llegar a ser, ni para llegar a… sino que simplemente las cosas llegan, porque es una ley del universo. En agosto del 2022, sentí que era tiempo de poner a prueba esa hipótesis de Heráclito que me había estado rondando la cabeza tantos años. Hice un viaje espacial: fui a vivir a una ciudad donde no conocía a nadie, donde no sabía el idioma. Me fui a Berlín, a dejarme llevar, a fluir en ese río de la vida y hacer un cortometraje en torno a esta experiencia. A cada paso, en cada rostro y forma de vida que iba descubriendo me preguntaba: ¿Me gusta ser quién soy? ¿Cómo más podría ser? ¿quién quiero ser?
En ese momento Daniel Cortés me invitó a hacer un corto con el material del archivo Shub y yo le dije que lo miraría para ver si hacía eco con el corto que yo estaba haciendo. Los glitches que había en este material VHS fueron la clave para entender el viaje espacio temporal en el que me encontraba y entonces el tiempo se desvaneció: No existe más tiempo que el presente. Las personas unidas a través de este cortometraje: cada persona del archivo VHS, cada persona que grabé en mis días en Berlín y quien las mira al ver el cortometraje; coinciden en que cada una fue grabada y vista en su tiempo presente. Cada uno de esos momentos ha determinado y determina sus vidas, nuestras vidas. Paso a paso, a cada encuentro y desencuentro forjamos nuestra identidad.
En esta película quise jugar con el tiempo y la perspectiva, poniendo a prueba la aleatoriedad universal que determina de manera misteriosa y definitiva nuestros días.